Un momento histórico presenciaron varios valdivianos que paseaban por la costanera de la ciudad, esta tarde del viernes 24, cuando vieron el lanzamiento a las aguas del río Calle Calle, del crucero Magellan Discoverer, armado en el astilero Asenav.
Se trata del primer crucero híbrido eléctrico construido en el astillero valdiviano para la empresa Antarctica21, con ingeniería 100 por ciento nacional, que ratifica que la ciudad, por historia, tiene un arraigo fluvial de excelencia.
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Asenav informó que este crucero tiene varias particularidades, por ejemplo, sólo la proa pesa 630 toneladas, 94 metros de longitud, 17,2 metros de manga y es gemelo del crucero Magellan Explorer que también fue construido en Valdivia.
El astillero, además, logró un reconocimiento de la Cámara Chileno Alemana de Comercio e Industria por el proyecto de este crucero por considerarlo como una apuesta en favor de la sostenibilidad y el medio ambiente.
El lanzamiento del Magellan Discoverer fue todo un acontecimiento y se inició, primero apoyado por remolcadores y después solo, encendiendo sus propios motores.
Desde la costanera hubo gran expectación del público que se acercó a ver el botadero del crucero y que aplaudió este proyecto hecho en Valdivia. “Es un orgullo“ coincidieron varios transeúntes entrevistados por Diario de Valdivia, al igual que las personas que se conectaron en la transmisión en vivo de este crucero que es la nueva joya de Asenav.
La embarcación se dedicará a servicios turísticos hacia la Antártica e iniciará viajes en la temporada 2026-2027.
Desde el hotel Villa del Río se realizó una ceremonia que contó con la presencia de las autoridades, entre ellas el director nacional de Sernatur Cristóbal Benítez; el gobernador regional Luis Cuvertino; el delegado presidencial de Los Ríos, Jorge Alvial; la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann; seremis, autoridades marítimas y representantes de ambas empresas.
Desde Asenav infomaron que el crucero chileno contará con una avanzada tecnología de navegación impulsada por un sistema diésel-eléctrico de carácter híbrido. Esta configuración permitirá al barco disminuir sus emisiones de CO2, reducir el ruido submarino y navegar con una autonomía de 60 días sin necesidad de reabastecimiento, promoviendo el turismo sostenible en la Antártica.
Además, la nave está certificada bajo la norma de emisiones IMO Tier III, la más exigente en Europa, Estados Unidos y Canadá.
Desde su corte de plancha realizado en febrero de 2024, el astillero tardó 624 días en completar el 90% de la estructura total del crucero, en el cual participaron más de 500 personas entre colaboradores de Asenav y contratistas.
Ahora, el Magellan Discoverer entrará en su fase final de construcción enfocada principalmente en trabajos de outfitting, como instalación de cubiertas, configuración de sistemas y revestimientos interiores, previo a las pruebas en mar abierto.
Su carácter híbrido-eléctrico se debe a la combinación de una planta diésel-eléctrica, cuyos generadores alimentan los motores eléctricos de propulsión, con un Energy Storage System (ESS) y un Power Management System (PMS).
El primero (ESS), está basado en un banco de baterías marinas de litio Corvus Energy y va conectado a la red eléctrica del buque, almacenando y suministrando energía de forma flexible. Por su parte, el PMS coordina los generadores, convertidores, baterías y cargas, optimizando el funcionamiento del barco y reduciendo las emisiones contaminantes.
Entre las soluciones tecnológicas destaca su sistema de monitoreo Vessel Performance Monitoring System (VPMS). A través de un centenar de sensores, esta red analiza en tiempo real y vía remota datos clave sobre el consumo energético de distintos equipos, el rendimiento de los generadores, la velocidad de navegación, entre otros.
Gracias a este sistema, el operador puede visualizar el comportamiento del buque y tomar decisiones informadas para optimizar su desempeño.
La configuración del barco también estará enfocada en crear un sistema energético más eficiente. Por un lado, el sistema heat recovery permitirá recuperar el calor generado en los gases de escape y usarlo en el calentamiento de aguas, mientras que la tecnología de los ascensores capturará y convertirá la energía generada durante el frenado en electricidad para recargar las baterías.
Desde la perspectiva de seguridad, la ingeniería detrás del proyecto consideró el cumplimiento de las normativas más exigentes del Código Polar. La nave cuenta con Polar Class 6, clasificación de crucero polar otorgada por Lloyd’s Register. Gracias a su casco reforzado y robusta proa, el buque será capaz de romper barreras de hielo de hasta 80 centímetros. Recibe nuestras noticias en: WhatsApp | Instagram | Newsletter.

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